Aldea Global
Las ciudades y municipios cumplen un rol fundamental en la implementación de políticas orientadas a fomentar la integración de personas migrantes y refugiadas, pero a menudo no tienen el financiamiento suficiente para sostenerlas en el tiempo.
En este marco, el Mayors Migration Council (MMC) anunció más de 3,5 millones de dólares en subvenciones a través de su Global Cities Fund for Migrants and Refugees (GCF) para diez ciudades que llevarán adelante iniciativas destinadas a afrontar las crecientes presiones climáticas que obligan a cada vez más personas a desplazarse; la capacitación y el trabajo conjunto con empresas para la generación de trabajo; y el impulso al deporte como método para fortalecer la salud, generar conexiones comunitarias y sentido de pertenencia. Cada gobierno recibirá 500 mil dólares durante dos años, además de apoyo técnico para aplicarlas.
Si bien no existe el reconocimiento internacional de la necesidad de protección internacional de personas desplazadas por motivos climáticos, en la última década, según la OIM, los peligros relacionados con el clima han provocado un estimado de 218 millones de desplazamientos internos. En Montego Bay (Jamaica), la ciudad instalará sensores inalámbricos para detectar el aumento de las aguas de las inundaciones y advertir antes a los residentes, dando a las familias más tiempo para prepararse y reduciendo el riesgo de nuevos desplazamientos. En São Paulo, Brasil, el gobierno local capacitará y conectará con empresas a personas migrantes y refugiadas en empleos de construcción sostenible, eficiencia energética y otros sectores verdes.
En Chile, mientras la política migratoria de Kast endureció su postura, Maipú lanzará “Running Without Borders”, un programa de atletismo para niños y adolescentes migrantes y chilenos en escuelas públicas, que además conectará a las familias recién llegadas con nutricionistas, psicólogos y trabajadores sociales, ayudándolas a acceder a servicios esenciales, construir conexiones locales y fortalecer la confianza en el gobierno municipal.
Londres ampliará sus programas para la participación de niños y jóvenes migrantes, refugiados y solicitantes de asilo en actividades deportivas gratuitas, mentorías y apoyo en salud mental; y en Lviv, Ucrania, las acciones estarán destinadas a las personas desplazadas por el conflicto y residentes con discapacidad. A través de entrenamientos regulares y apoyo psicológico, el programa tiene el objetivo de que los participantes se recuperen física y emocionalmente, reconstruyan conexiones sociales y recuperen confianza e independencia.
Se suman a estas iniciativas otras como la de Nouakchott, en Mauritania, que construirá un centro deportivo y espacio comunitario en Sebkha, en donde más del 30% de la población es migrante o refugiada; y la de Toronto, Canadá, quelanzará “Play Mobile for Newcomers”, un programa gratuito que lleva actividades deportivas directamente a los barrios para llegar a niños, jóvenes y familias migrantes y refugiadas. A través de asociaciones con agencias de asentamiento y refugios, el programa también conectará a las familias participantes con otros servicios que ofrece la ciudad.