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Empatía, paciencia y una transición real: el anhelo de los venezolanos en Argentina

Vincenzo Pensa Terán, presidente de la Asociación de Venezolanos en Argentina (Asoven), se comunicó con 25 “paisanos” y les hizo tres preguntas: cómo viven lo que está pasando, qué esperan que ocurra y qué tipo de contención necesitan. El resultado es esta nota que escribió para Aldea Global. Cómo comunicarse en caso de necesitar ayuda.

Por Vincenzo Pensa Terán, presidente de Asoven

Este texto es producto de la consulta a 25 personas venezolanas —socios de Asoven y conocidos— a quienes les hice las preguntas mencionadas. Estamos tan acostumbrados a responder por los demás, a pensar por los demás… a veces con una desconexión total de sus realidades.

¿Cómo vivimos lo que está pasando en Venezuela?

En estos días me he podido encontrar con paisanos, escucharlos, ponerme en su lugar y no puedo evitar sentir una profunda emoción. Al hablar con ellos sobre lo que pasa Venezuela me encuentro con un espejo de lo que somos: una mezcla de coraje, prudencia y una fe inquebrantable.

Lo que percibo en sus relatos es un sentimiento que yo también comparto. Por un lado, hay una alegría vibrante, ese alivio de sentir que finalmente estamos dando un «paso grande» y que estamos ante el principio del final de un ciclo doloroso. Es un optimismo que nos llena el pecho, como cuando uno ve los primeros frutos de tanto esfuerzo.

Pero, al mismo tiempo, escucho su incertidumbre. Muchos dicen que esa alegría se transforma rápido en angustia porque la ruta no se ve del todo clara. Sabemos que el camino es largo, que todavía hay sombras del pasado que obligan a moverse con cautela y mucha calma. Hay una expectativa real: somos conscientes de que las cosas no funcionarán al 100% mañana mismo, y eso genera una tensión entre el deseo de volver y el miedo a cómo hacerlo.

Hoy, mi compromiso —y el de todos los que acompañamos a la comunidad— es estar aquí para escucharlos. No solo para celebrar los avances, sino para abrazar esas dudas y sentimientos que surgen. Venezuela está dando sus primeros pasos hacia la libertad; son pasos nuevos, a veces tambaleantes, pero cargados de la esperanza de quien sabe que, aunque el camino sea difícil, ya nos hemos puesto en marcha.

¿Qué expectativas tienes sobre lo sucedido?

Me pasa lo que les pasa a muchos. Al conversar con nuestra gente y preguntarles qué esperan de este momento, me encuentro con un abanico de sentimientos que me conmueve profundamente, escucho en sus voces una mezcla de realismo protector y esperanza valiente.

Muchos me dicen, con una sinceridad que duele, que prefieren no alimentar expectativas. Después de tantos años de golpes, eligen la cautela, prefiriendo que la realidad los sorprenda —como sucedió con este giro inesperado— antes que volver a ilusionarse en vano. Es una forma de proteger el corazón, pero sin dejar de observar con atención cada movimiento.

Sin embargo, detrás de esa prudencia, late un deseo unánime: la llegada de una transición real. Escucho el anhelo de volver a ver una Venezuela libre y democrática, donde finalmente se logre la salida del chavismo y se inicie la reconstrucción de las instituciones y el Estado de derecho. No solo esperan un cambio político, sino un cambio cultural profundo que traiga calidad de vida, empleos dignos y el fin de un proceso de destrucción que nos ha marcado a todos.

También noto que hay una mirada puesta en el escenario internacional; existe la expectativa de que se cumplan las condiciones externas necesarias para este cambio, pero con el ruego de que el proceso sea rápido, con el menor daño posible para nuestra gente y cuidando siempre nuestros recursos. Lo que hoy escucho es el deseo de un pueblo que quiere volver a empezar. Estamos ante el inicio de un camino necesario para revertir la historia y recuperar la libertad que nos pertenece.

¿Qué apoyo esperarías, en líneas generales, de las organizaciones y los organismos que apoyan a la migración?

Al escuchar a los integrantes de nuestra comunidad sobre el apoyo que necesitan, escucho voces que resuenan con mucha fuerza y humildad. Como alguien que forma parte de una organización de la colectividad entiendo que el respaldo que hoy nos piden a las organizaciones no es solo administrativo, es profundamente humano.

Lo primero que surge es un pedido de empatía y paciencia. Me dicen: «Vincenzo, solo queremos que no nos vean como una invasión, que no nos vuelvan a usar políticamente». Hay una necesidad imperiosa de que se reconozca el esfuerzo de la gran mayoría que viene a sumar, a trabajar bien y a construir. Las organizaciones debemos ser ese puente que brinde oportunidades, pero también que proteja del prejuicio. Organizaciones y organismos debemos alzar la voz frente a la regresión de derechos, que la migración no sea vista como un delito, porque es una oportunidad.

Muchos han sido claros: el apoyo material, en salud y educación ha sido fundamental y debe continuar, porque la necesidad sigue siendo mucha. Pero hoy aparece una demanda nueva: información clara y espacios de encuentro. En estos momentos de incertidumbre es muy fácil «quedarse encerrado en la propia cabeza» y sentirse solo. Por eso, el apoyo que piden es la creación de lugares donde puedan verse las caras, compartir dudas y, sobre todo, ser escuchados.

Finalmente, escucho una inquietud que late en el aire: el regreso. Nos piden que las organizaciones no solo miren el presente aquí en Argentina, sino que orienten sobre cómo proceder ante la decisión de volver a casa. Piden acompañamiento en esa nostalgia, solidaridad en el trámite y una escucha atenta para quienes hoy se preguntan si ha llegado el momento de desandar el camino migratorio.

Desde mi lugar, sigo creyendo que la labor más noble de cualquier organismo es esa: acompañar el sentimiento del migrante: eso es lo que hace Asoven.

Intentaremos seguir dando una mano tanto para integrarse en esta tierra como para soñar con el retorno.

Estamos siempre dispuestos a acompañar, escuchar, abrazar, con responsabilidad, respeto, siempre en libertad. Tenemos el Espacio de Contención, el Espacio Entre.Nos para acompañar a las mujeres que deseen compartir sus experiencias y necesidades. Actividades culturales, en alianza con otras organizaciones de la comunidad y de otras colectividades, acciones solidarias, celebraciones significativas para nuestra comunidad.

Se pueden comunicar con nosotros a través de nuestras redes sociales o info@asoven.com.ar / infoasoven@gmail.com