Agustina Bordigoni
“Vuélvete al momento previo de la llegada del miedo, antes de que el narco hiciera invivible lo vivible”, relata la voz de Casa (2023), un corto de animación de foto-bordado hecho con stop motion.
Entre bordados que van delineando una figura, una casa y un cielo sobre distintas fotografías, Victoria Delgado Arciniega, oriunda de Irapuato, Guanajuato, México, va trazando una historia de partida y de regreso hacia un lugar que ya no es el mismo.
“No sé si mi tristeza radica en que los lugares en los que crecí ya no existen o que cuando regreso duele más volver y quedarse. Duele regresar a aquello que conocía”, dice una voz suave y triste –a veces imperceptible– que por momentos se vuelve canción: Tú que puedes, vuélvete, de Atahualpa Yupanqui.
Sobre el final la música termina y la tristeza da paso al enojo, a la indignación por ese momento posterior a la llegada del miedo, posterior a la llegada del narco que hace “invivible lo vivible”.

En su trabajo Narcotráfico y Migración. Dilemas y tensiones en el Estado mexicano (Universidad Nacional Autónoma de México, 2024), José Miguel Candia analiza ese momento posterior al miedo. Lo pone en un ejemplo concreto: “Cien mil desaparecidos. El dato fue dado a conocer recientemente por parte de las autoridades mexicanas y ratificado por organismos internacionales. El número se dice fácil, pero asumir en toda su dimensión el significado que deja una cifra aterradora de víctimas de la violencia conmueve a todas las conciencias medianamente sensibles”. Además de la violencia, Candia señala la relación entre el avance de las actividades de los carteles de la droga con la alteración de los mecanismos de funcionamiento de las economías locales: las disputas entre bandas criminales a menudo terminan en desabastecimiento de productos básicos y en extorsiones a productores que deben pagar por protección (algo a lo que el autor llama “industria de la extorsión”).
Casa cuenta una historia después del miedo. Del miedo que no termina cuando se sale del lugar, porque las rutas por las que circulan personas migrantes y traficantes son las mismas.
Cuando el miedo pasa, cuando se encuentra un lugar seguro, no siempre se encuentra un hogar. Y es eso lo que Casa poner sobre la mesa. La imagen se completa con un río llorando, como el de Atahualpa Yupanqui y como el de la directora de este cortometraje.
“Tú que puedes, vuélvete/ Me dijo el río llorando/ Los cerros que tanto quieres/ Me dijo: ‘allá te están esperando’/Los cerros que tanto quieres/ Me dijo: ‘allá te están esperando’”